¿Qué pasos hay que seguir para legalizar un pozo en Morata de Tajuna?

Morata de Tajuña es un municipio y localidad española del sureste de la Comunidad de Madrid. Se encuentra en el valle del río Tajuña y cuenta con una población de 7482 habitantes (INE 2017).

La legalización de cualquier pozo se compone de dos partes diferenciadas

#1. Legalización en Confederación Hidrográfica

Confederación legaliza el uso del agua. Se puede legalizar mediante Inscripción en la sección B de aguas o por medio de una Concesión administrativa.

  • En alguno de los trámites, hay que continuar los siguientes pasos:
  • Hay que ver si el pozo se puede legalizar. para ello, hay que estudiar la localización del pozo junto con el Plan Hidrológico de la Cuenca donde se localice.
  • Una vez sepa que se puede legalizar, hay que estudiar si el volumen anual de agua que pretende consumir y su caudal instantáneo concuerdan con dicha normativa.
  • Adicionalmente, y para inscripciones en la sección B de aguas, aquellos pozos que estén situados a menos de 100 metros de cauces, tendrán que enseñar un Estudio Hidrológico firmado por un técnico competente.
  • Se elaborará una memoria justificativa de uso del agua, volumen, caudal, capacidad de la bomba y de toda la instalación que pretenda llevar a cabo.
  • Se rellenará el formulario oficial pertinente con los datos y documentación que se requiera en cada caso.
  • Se le otorga registro de entrada en el Organismo de Cuenca que corresponda.

#2. Legalización en Minas

  • Ante este organismo se legaliza la obra de captación, es decir, la perforación del pozo o sondeo.
  • Los procedimientos que se deben llevar a cabo para legalizar un pozo en Minas son:
  • Estudiar la ubicación de la captación en relación con la normativa aplicable, la litología e hidrología para ver las propiedades técnicas y legales del pozo.
  • Elaborar el emprendimiento de la Obra de Captación. Dicho emprendimiento debe ir firmado por un Ingeniero de Minas y debe cumplir con los requerimientos que establece la ley para estos documentos.
  • Rellenar la instancia oficial para la legalización del pozo en Minas. Dar registro de entrada en el Organismo competente en Minas.
  • La aprobación de la legalización no supone que el pozo esté legalizado, solo indica que se han iniciado los trámites de la legalización.
  • Hasta que no se reciba la notificación con la Resolución Aprobatoria de cada Organismo es imposible decir que el pozo esté 100% legalizado.

#3. Aprobación de la Licencia de obras en el Ayuntamiento correspondiente

  • Al final, habrá que solicitar la licencia de proyectos en el Ayuntamiento del ayuntamiento dónde se va a realizar el pozo o sondeo.

¿Qué virtudes tendrás la posibilidad de conseguir al legalizar tu pozo?

  • Un pozo legalizado es un pozo con garantías de poder usar el agua a lo largo de bastante años o inclusive de por vida.
  • Si un vecino crea un pozo a menos de la distancia mínima, tendrás la posibilidad de impedirlo por estar tu pozo legalizado previamente al del vecino.
  • La circunstancia contraria se puede dar si el vecino legaliza antes el pozo.
  • En años venideros se prevé que se limite bastante la utilización del agua subterránea. esto quiere decir que aumentarán las exigencias para nuevos pozos que se quieran legalizar.
  • Si tienes el pozo legalizado te aseguras que vas a lograr realizar uso del agua varios años.
    Las Autoridades competentes están comenzando a denunciar los pozos ilegales, exigiendo el cierre del pozo o sondeo adjuntado con la correspondiente sanción.

¿Cuáles son las primordiales confusiones de los dueños?

  • Bastante gente confunden la legalización de un pozo con que el pozo aparezca en las escrituras de la finca, que lleve mucho años constituido, que se lleve utilizando toda la vida o que un profesional o él mismo presentara hace un largo tiempo papeles, aunque no le ha llegado ninguna notificación.
  • Estas confusiones son comunes, pero si un pozo no está legalizado en Confederación y Minas, significa que el pozo es ilegal.

En conclusión, legalizar el pozo es el paso más relevante que el propietario de la finca debe dar antes de hacer uso del agua.