¿Qué pasos hay que continuar para legalizar un pozo en Sevilla la Nueva?

Sevilla la Nueva es un municipio de España perteneciente a la Comunidad de Madrid, situado en el suroeste de la comunidad autónoma, entre Navalcarnero y Brunete. En 2017 contaba con una población de 9093 habitantes.

La legalización de algún pozo consta de dos partes diferenciadas

#1. Legalización en Confederación Hidrográfica

Confederación legaliza el uso del agua. Se puede legalizar por medio de Inscripción en la sección B de aguas o por medio de una Concesión administrativa.

  • En alguno de los trámites, hay que continuar los siguientes pasos:
  • Hay que ver si el pozo se puede legalizar. para ello, hay que estudiar la localización del pozo junto con el Plan Hidrológico de la Cuenca donde se localice.
  • Una vez sepa que se puede legalizar, hay que estudiar si el volumen anual de agua que quiere consumir y su caudal instantáneo concuerdan con dicha normativa.
  • Adicionalmente, y para inscripciones en la parte B de aguas, aquellos pozos que estén situados a menos de 100 metros de cauces, deberan enseñar un Estudio Hidrológico firmado por un técnico competente.
  • Se elaborará una memoria justificativa de uso del agua, volumen, caudal, capacidad de la bomba y de toda la instalación que pretenda hacer.
  • Se rellenará el formulario oficial pertinente con los datos y documentación que se requiera en cada caso.
  • Se le otorga registro de entrada en el Organismo de Cuenca que sea correcto.

#2. Legalización en Minas

  • Frente este organismo se legaliza la obra de captación, oséa, la perforación del pozo o sondeo.
  • Los procedimientos que se deben llevar a cabo para legalizar un pozo en Minas son:
  • Estudiar la localización de la captación en relación con la normativa aplicable, la litología e hidrología para ver las características técnicas y legales del pozo.
  • Elaborar el emprendimiento de la Obra de Captación. Dicho emprendimiento debe ir firmado por un Ingeniero de Minas y debe cumplir con los requerimientos que establece la ley para estos documentos.
  • Rellenar la instancia oficial para la legalización del pozo en Minas. Dar registro de entrada en el Organismo competente en Minas.
  • La aprobación de la legalización no significa que el pozo esté legalizado, solo sugiere que se han iniciado los trámites de la legalización.
  • Hasta que no se reciba la alerta con la Resolución Aprobatoria de cada Organismo es imposible decir que el pozo esté 100% legalizado.

#3. Aprobación de la Licencia de proyectos en el Ayuntamiento correspondiente

  • Al final, va a existir que solicitar la licencia de proyectos en el Ayuntamiento del concejo dónde se va a hacer el pozo o sondeo.

¿Qué ventajas tendrás la posibilidad de obtener al legalizar tu pozo?

  • Un pozo legalizado es un pozo con garantías de poder usar el agua durante bastante años o incluso para siempre.
  • Si un vecino edifica un pozo a menos de la distancia mínima, tendrás la posibilidad de impedirlo por estar tu pozo legalizado antes al del vecino.
  • La circunstancia contraria se puede dar si el vecino legaliza antes el pozo.
  • En años venideros se prevé que se limite bastante la utilización del agua subterránea. esto quiere decir que aumentarán las demandas para nuevos pozos que se quieran legalizar.
  • Si tienes el pozo legalizado te garantizas que vas a lograr realizar uso del agua muchos años.
    Las Autoridades competentes están empezando a denunciar los pozos ilegales, exigiendo el cierre del pozo o sondeo adjuntado con la correspondiente sanción.

¿Cuáles son las primordiales confusiones de los propietarios?

  • Muchas personas confunden la legalización de un pozo con que el pozo se muestre en las escrituras de la finca, que lleve mucho años constituido, que se lleve utilizando toda la vida o que un profesional o él mismo presentara hace un largo tiempo papeles, aunque no le ha llegado ninguna alerta.
  • Estas confusiones son comunes, pero si un pozo no está legalizado en Confederación y Minas, supone que el pozo es ilegal.

En conclusión, legalizar el pozo es el paso más relevante que el dueño de la finca debe dar antes de llevar a cabo uso del agua.